Dana White volvió a agitar el mundo de las MMA con una declaración que rápidamente encendió el debate entre los fanáticos. El presidente de UFC se refirió a la posibilidad de una pelea entre Jon Jones y Alex Pereira en peso semipesado (205 libras), nada menos que en un escenario tan simbólico como la Casa Blanca. Sin embargo, junto con el entusiasmo apareció una duda clave: la disponibilidad real de “Bones”.
“¿En 205? Eso sí que sería una pelea. ¿Pero puedo contar con Jon Jones?”, lanzó White en diálogo con Complex, dejando en claro que el principal obstáculo no sería lo deportivo, sino la certeza de que Jones acepte y concrete el compromiso. El ex campeón dominante de los semipesados, hoy monarca en peso pesado, ha sido históricamente impredecible fuera del octágono, con largos períodos de inactividad y decisiones que complicaron planes de la empresa.

Del otro lado aparece Alex Pereira, una de las mayores estrellas actuales de UFC. Campeón en dos divisiones y con un ascenso meteórico en las 205 libras, el brasileño se consolidó como un nombre confiable para grandes eventos y peleas de alto impacto.
La idea de un evento en la Casa Blanca, todavía en tono hipotético, apunta más a un show simbólico que a una función tradicional, pero refleja la ambición de UFC por romper límites. Aun así, como dejó entrever Dana White, todo dependerá de una pregunta central: ¿está Jon Jones dispuesto a decir que sí?

