Michael Morales no se guardó nada luego de que Ian Garry afirmara que debería enfrentar a Islam Makhachev como próximo desafío. El peleador ecuatoriano, una de las grandes proyecciones del peso welter, reaccionó con una respuesta explosiva que rápidamente se viralizó en redes sociales: “Dile que se la chupe y que el cinturón es mío”, lanzó sin filtros a través de su cuenta oficial.
Las declaraciones reflejan el momento de confianza que atraviesa Morales, quien viene consolidándose como una amenaza real dentro de la división gracias a su invicto, potencia y evolución pelea a pelea. Si bien el cruce con Makhachev luce hoy lejano por la diferencia de categorías, los dichos de Garry encendieron la discusión y empujaron a Morales a dejar en claro cuáles son sus ambiciones dentro de la UFC.
Lejos de esquivar la presión, el ecuatoriano abraza el ruido mediático y se muestra decidido a construir su camino hacia el título, paso a paso, sin importar los nombres que aparezcan en el horizonte. Su respuesta, tan directa como polémica, deja un mensaje claro: Morales no está pensando en desafíos hipotéticos, sino en convertirse en campeón. En una división cargada de talento y egos fuertes, su voz empieza a sonar cada vez más fuerte.

