El invicto Khamzat Chimaev volvió a sacudir el mundo de las artes marciales mixtas con una propuesta tan provocadora como llamativa. El peleador anunció que pagará u$s200.000 a cualquier campeón olímpico de lucha que logre resistir una sesión de sparring con él, dejando en claro su confianza y su dificultad para encontrar rivales a la altura en los entrenamientos.
“Estoy teniendo problemas para encontrar compañeros de sparring”, aseguró Chimaev, quien además invitó públicamente a que “cualquier campeón olímpico dé un paso al frente”. La declaración no tardó en viralizarse dentro del ambiente de la Ultimate Fighting Championship, donde su estilo dominante ya lo convirtió en uno de los nombres más temidos.

Con una base sólida en lucha y un enfoque agresivo, Chimaev se destacó por someter a rivales de alto nivel con relativa facilidad. Esta iniciativa no solo busca elevar la exigencia en sus entrenamientos, sino también reforzar su imagen de peleador imparable.
Mientras tanto, el desafío sigue abierto y genera expectativa: ¿aparecerá algún campeón olímpico dispuesto a aceptar el reto y medirse con uno de los competidores más intensos del momento?

