La derrota de Conor McGregor ante Max Holloway sigue generando repercusiones. Esta vez, el irlandés fue más allá y pidió directamente que el combate sea anulado.
Según explicó, está a la espera de los resultados médicos de su pierna, lo que podría aportar nuevos elementos sobre lo ocurrido durante la pelea.
Un reclamo contundente
McGregor sostuvo que el combate debería ser considerado un “no contest”, es decir, sin resultado oficial. Además, planteó que en ese caso deberían devolverse las apuestas realizadas.

El pedido abre un nuevo capítulo en la polémica, ya que este tipo de decisiones no son habituales y dependen de evaluaciones médicas y reglamentarias muy específicas. Mientras tanto, la controversia suma tensión a una rivalidad que aún parece lejos de cerrarse.

