La histórica rivalidad entre Jon Jones y Daniel Cormier sumó un capítulo inesperado. El actual campeón aseguró que su ex rival le confesó en privado que, en realidad, no existe un odio genuino entre ambos, sino una estrategia sostenida durante años por motivos comerciales.
Según relató Jones, Cormier le habría dicho que enfrentarlo mediáticamente le generó grandes ingresos, por lo que decidió mantener viva la tensión frente a las cámaras. “Ser tu enemigo me hizo ganar demasiado dinero”, habría reconocido el ex campeón, aclarando que fuera del foco mediático no tiene problemas personales.
El propio Jones afirmó respetar la sinceridad de su antiguo rival, destacando la honestidad de admitir una dinámica que muchos sospechaban en el mundo de las artes marciales mixtas.

La rivalidad entre ambos fue una de las más intensas en la historia de UFC, con peleas cargadas de tensión, declaraciones cruzadas y un fuerte componente personal. Sin embargo, estas revelaciones refuerzan la idea de que, en el alto nivel del deporte, el espectáculo y el negocio muchas veces van de la mano.
El vínculo entre ambos, al menos fuera del octágono, parece hoy más distendido de lo que mostraron durante años.

